Estar todo el día sentada es muy malo para el cuerpo. Pero hay formas sencillas de hacer ejercicio durante la jornada laboral y sin transpirar.
El Ministerio de Salud Pública lanzó recientemente una guía de ejercicios para favorecer la salud de las personas, considerando que el Uruguay tiene una población sumamente envejecida y sedentaria.
Si bien es difícil combatir el sedentarismo para una persona que está sentada nueve horas por día en su trabajo y que muchas veces no tiene tiempo libre para dedicar a su cuerpo, comenzar a hacer ejercicios en el puesto laboral es más sencillo de lo que se cree.
Una tendencia a nivel mundial y que de a poco se está instaurando en nuestro país, es el interrumpir la jornada laboral para hacer un poco de ejercicio. Pero no tenés por qué esperar a que tu empresa comience a hacerlo, pudiendo empezar incluso mientras leés este texto.
Obviamente que en tu trabajo no podés comenzar a correr ni saltar, pero hay varios ejercicios que se pueden realizar sin molestar a nadie ni sudar. Los más sencillos son los de brazos.
Conviene dejar los brazos horizontales hacia delante, paralelos al piso y abrir y cerrar las manos bien fuerte unas quince veces. Luego, sin bajarlos, abrirlos hasta extenderse lo más posible y seguir con el mismo movimiento de manos. Por último, aún sin bajarlos, poner los dos brazos hacia arriba y seguir abriendo y cerrando las manos. Inmediatamente sentirás cómo tus músculos comienzan a trabajar. También podés extender los brazos hacia los costados y moverlos en círculos pequeños; este ejercicio es muy bueno para los hombros.
Si tenés oportunidad de hacerlo en tu oficina, tratá de estirar. Si te da vergüenza, hacelo en el baño. Es importante hacerlo con calma, ya que si exigís demasiado al músculo, éste puede lastimarse. Estirá bien tus brazos, muñecas y hombros. Esto hará que estar todo el día frente a la computadora, te sea menos nocivo.





